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Superar los desafíos relacionados con el agua
1 diciembre 2020
Agua

Pixabay/Pexels

La FAO publica un informe sobre cómo el sistema alimentario puede gestionar de forma más sostenible el agua

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha publicado El estado mundial de la agricultura y la alimentación. Superar los desafíos relacionados con el agua en la agricultura.

Los seres humanos necesitamos el agua, para beber o alimentarnos. El suministro de agua dulce es necesario para asegurar la salubridad del agua potable y el respeto de las normas de higiene e inocuidad alimentaria. Además el agua contribuye a la realización de otras actividades del ser humano. Por todo ello el agua sustenta muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS 6, en concreto, consiste en garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

Según esta publicación como consecuencia del crecimiento demográfico, los recursos de agua dulce disponibles por persona han disminuido más de un 20% en los dos últimos decenios. Su escasez hace que la competencia por ella se intensifique y las excesivas extracciones ponen en riesgo los ecosistemas relacionados con el agua y los servicios ecosistémicos que proporcionan.

El regadío es responsable de más del 70% de las extracciones mundiales de agua y, en general, el 41% de las extracciones no son compatibles con el sostenimiento de los servicios ecosistémicos. Por otro lado el cambio climático ya está alterando gravemente los patrones de lluvias. La agricultura tiene un papel importante hacia la sostenibilidad de este recurso.

Debemos tomarnos muy en serio tanto la escasez de agua (el desequilibrio entre el suministro y la demanda de recursos de agua dulce) como el déficit hídrico (que se observa en unos regímenes de precipitaciones inadecuados). Combatir el déficit hídrico y la escasez de este bien es fundamental para la realización de otros muchos objetivos de la Agenda 2030.

1.200 millones de personas padecen estrés hídrico muy elevado

Actualmente 1.200 millones de personas viven en zonas agrícolas que padecen niveles de estrés hídrico muy elevado o una frecuencia de sequías muy alta. Si añadimos las zonas que experimentan niveles altos de estrés hídrico ( a los de niveles muy altos) y frecuencia de sequías, la cifra total aumenta hasta los 3.200 millones.

El 11% del total de tierras de cultivo y el 14% de los pastizales padecen sequías recurrentes, mientras que más del 60% de las tierras de cultivo de regadío acusan un estrés hídrico elevado.

La creciente competencia por el agua y los efectos del cambio climático están dando lugar a tensiones y conflictos entre las partes interesadas. Se están dando desigualdades de acceso a los recursos hídricos especialmente para las poblaciones vulnerables, como es el caso de los pequeños agricultores/as y las mujeres.

En el informe se hace hincapié en mejorar la gobernanza del agua, con el fin de garantizar que el uso de los recursos hídricos sea el más productivo, salvaguardando al mismo tiempo los servicios de los ecosistemas relacionados con el agua y garantizando el acceso equitativo para todas las personas. Se destaca que la contabilidad y la auditoría del agua ocupan un lugar central en todo programa destinado a combatir las limitaciones relacionadas con el agua.

El informe recoge una serie de indicaciones sobre las líneas de actuación en tres planos diferentes: técnico y de gestión; institucional y jurídico, y normativo general.

Los países tienen que afrontar diferentes retos

No existe un enfoque universal para combatir el déficit hídrico y la escasez de este recurson natural. Los países tienen diferentes características y deben afrontar retos diferentes. Las soluciones propuestas se relacionan con los enfoques territoriales adoptados por la ‘Iniciativa Mano’ de la FAO para abordar los problemas y retos en el plano territorial subnacional.

Las políticas y legislaciones tienen un papel central para impulsar la aplicación de tecnologías e innovaciones, por ejemplo, mediante la financiación, los programas de desarrollo de capacidades y la imposición del cumplimiento de las necesidades de caudal ambiental. Es necesario garantizar los derechos sobre el agua y una tenencia segura de esta para posibilitar un acceso seguro, equitativo y sostenible a los recursos hídricos, protegiendo a la vez las necesidades de caudal ambiental.

La agricultura se ve gravemente afectada por las limitaciones del abastecimiento y es la mayor usuaria de agua del mundo. Por ello si este recurso es bien utilizado desde el sistema alimentario se podrá garantizar su disponibilidad.

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