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Hacia la agroecología en Europa
22 junio 2021
Cebollas

Couleur/Pixabay

Un informe muestra la necesidad de facilitar el acceso a la tierra desde un enfoque democrático y de acción colectiva

Hace unos meses se publicó el interesante informe Raíces de Resilencia: Política agraria para una transición agroecológica en Europa. Un informe político realizado por la plataforma Nyéléni Europa y Asia Central por la Soberanía Alimentaria, que tiene como objetivo mostrar la visión y la estrategia de la asociación para garantizar el acceso a la tierra de los sistemas agrícolas campesinos, de pequeña escala y la agroecología en Europa.

A medida que Europa se adentra en la década del 2020, las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad están ganando protagonismo mediante diferentes marcos políticos. Encontramos el Pacto Verde Europeo, la estrategia «De la Granja a la Mesa» y la reforma de la Política Agrícola Común (PAC). Estos marcos incluyen asumir los retos en términos de producción de alimentos, trabajo digno, prosperidad económica y cambio climático.

La política de tierras es un pilar central de este debate. Las políticas intentan equilibrar la necesidad de actuar contra el cambio climático con la necesidad de reforzar la equidad y el apoyo popular a las nuevas políticas. Mientras se dan las protestas de los/as agricultores/as y se producen tensiones de larga duración entre los movimientos conservacionistas y las comunidades agrícolas. La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto estas cuestiones.

Este informe defiende que para hacer frente a la situación actual, es hora de redescubrir las raíces de nuestra resiliencia al basar la política de la tierra en la acción colectiva y en formas democráticas de políticas de la tierra.

La tierra debe ser cuidada, por el presente y el fututo

Según el texto la tierra no es una mercancía, sino que se trata de un recurso común. La tierra es un territorio vivo y un paisaje natural. La relación con la tierra debe ser de cuidado y apreciación por el ahora y las generaciones futuras.

Este enfoque necesita modelos más diversos de producción de alimentos que los de la agricultura industrial. Es necesario que surjan otros regímenes de acceso a la tierra más allá del simple mercado de tierras, incluyendo formas de uso y propiedad de tierras comunes y colectivas.

El informe quiere apoyar un mayor acceso a la tierra para la agroecología en toda Europa. Este apoyo es ahora más crítico debido a la concentración y especulación de la tierra, los casos de acaparamiento de tierras, la pérdida masiva de biodiversidad o la crisis de la fertilidad del suelo.

El informe se recogen una serie de recomendaciones políticas dirigidas a los legisladores en todos los niveles para contrarrestar estas tendencias y que se tome en serio el objetivo de aumentar el acceso a la tierra para la agroecología en Europa.

Medidas a nivel local

El cambio puede ser impulsado por los propios/as agricultores/as, por una nueva generación de agricultores interesados en las prácticas agrícolas regenerativas y la agroecología. Ya han surgido por toda Europa las granjas cooperativas o las granjas comarcales.

Las medidas que se proponen es que las autoridades locales pueden adoptar una serie de medidas para fomentar esta nueva generación de agricultores/as y la agricultura sostenible. Por ejemplo crear de bancos de tierras públicos, como en Asturias (España), para comprar tierras y ponerlas a disposición a un precio asequible. Esto puede incluir criterios para el uso sostenible de la tierra. O facilitar el acceso al capital (inicial), las subvenciones, la formación y los servicios de apoyo. Esto puede facilitarse a través de una variedad de asociaciones de desarrollo rural y de la tierra como en el caso de Karditsa (Grecia).

Medidas a nivel nacional

La política agraria puede apoyar el acceso a la tierra para la agroecología. Esto incluye el desarrollo de una política nacional de tierras, pero también incluye los asuntos rurales, el desarrollo sostenible, la política fiscal y la gestión medioambiental.

Se podría promover una reforma agraria (re)distributiva. La experiencia de la Ley de Reforma Agraria de Escocia de 2016 muestra que la reforma agraria en el contexto europeo es posible.

O implementar una política fiscal y tributaria para apoyar la agricultura activa y la renovación generacional. Esto puede hacerse a través de la concesión de desgravaciones fiscales a los propietarios de tierras que inicien contratos de arrendamiento a largo plazo con jóvenes agricultores, como por ejemplo en Valonia (Bélgica).

Medidas a nivel europeo

Se proponen diferentes medidas a dirigidas a los eurodiputados/as y la Comisión Europea, como que apoyen el desarrollo de un nuevo marco para la gobernanza europea de la tierra que aporte una mayor coherencia y dirección a la política de la tierra a nivel europeo. Esto podría adoptar la forma de una Directiva de la Tierra de la UE, que desarrollaría mejores prácticas al nivel de los Estados miembros. Una directiva sobre la tierra de este tipo supondría un cambio en el enfoque que trata la tierra como una mercancía (regida por el principio de la libre circulación de capitales) hacia uno basado en los derechos humanos y la naturaleza de la tierra.

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